HOMENAJE AL DOCTOR

ALEJANDRO BORGE HERNANDEZ

 

 

 

Ningún Ser viviente puede eludir la llegada de la muerte, momento en que reflexionamos para buscar el sentido de la vida. Los médicos también morimos y moriremos. Hace algún tiempo el Dr. Roberto Calderón Gutiérrez educador nato. Hace muy poco el Dr. Clemente Guido pionero de la Oncología Ginecológica en Nicaragua o el Dr. Luis Jacinto Espinoza iniciador de la radiología nacional. Se suma a la lista el Dr. José Tomás Campo Ochomogo quien transformó la enseñanza  de aprender Medicina  durante su Decanatura. El Dr. Wiron Balladares brillante conocedor de la Fisiología Humana o el Dr. Adrián Roque Jiménez  quien nos hacia viajar en el complejo mundo de la vida celular. Inolvidables recuerdos también del Dr. Tijerino o el Dr. Martínez  que nos trasmitían el arte de combinar la Clínica Médica con los sentimientos humanos del paciente junto al humanismo del médico, sello indeleble de le escuela francesa.

Días anteriores el fallecido fue el Dr. Alejandro Borge Hernández fundador de la Sociedad Nicaragüense de Ortopedia y Traumatología hoy Asociación , primer especialista en nuestra Nicaragua y Premio Nacional de Ciencia. Tuve el honor de poder conocer por medio de él, su vida profesional., reflejada en fotos, escritos y recuerdos. Nuestra Especialidad la elevaba al podio del arte, donde reconstruimos elementos vitales que nos ayudan a desenvolvernos en nuestra vida cotidiana. Ferviente creyente en la juventud para salir del subdesarrollo con dos condiciones: Tener el adecuado conocimiento científico y un gran patrimonio moral. Ambas cosas son el reflejo de la luz de la inteligencia. Pero no solamente su presencia era a nivel nacional. El nombre de Nicaragua lo extendió desde las Montañas Rocosas, hasta la Patagonia, buscando el grito delirante del desarrollo de la especialidad. Su vida forma parte del patrimonio nacional, ojalá que la Historia le haga justicia, las nuevas generaciones de médicos, especialmente los especialistas en Ortopedia y Traumatología , y que sus virtudes y defectos como humano no sean parte del virus del olvido que caracteriza a la vida moderna llena de tecnología. 

Managua, 1 de Febrero del 2004.

 

Dr. Luis Edgardo Gutiérrez Quant.